15 años no es nada

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El proyecto en el que estoy trabajando, digitales, me lleva a recuerdos bastantes cercanos y que a la vez parecen muy lejanos. Me acuerdo que en el 97 me compré la Performance 6400, que me venía con un cdrom de AOL para conectarme un mes gratis a internet, entré en la web con Netscape, mi primera cuenta de mail fue de Hotmail y me la hice en un cyber, buscaba sitios nuevos en Altavista, pasaba horas adentro de una sala de chat. Al tiempo pasé al ICQ y después el MSN para mandarnos mensajes instantáneos con nuestros contactos; bajaba canciones de a una con un modem de 56 k con Napster, Kazaa, edonkey; seguí cantidad de blogs y tuve muchos (aún tengo); tuve una web en geocities, publiqué mis fotos en Picassa, que luego reemplacé por Pinterest; encontré amigos a los que había perdido  y me hice de nuevos en Facebook, me hice de una cuenta de  Twitter.

Uso todos los días redes sociales, me resulta imposible pensarme sin Twitter o Facebook. El mundo de los medios y las comunicaciones parecen girar alrededor de lo que millones de personas tuiteamos cada día. Muchos de los mensajes en 140 caracteres marcan la agenda política, el espectáculo y lo que ocurre en el ambiente deportivo antes, durante y después.

Pero sepan también que mientras usábamos todas esas herramientas y plataformas mencionadas arriba nos parecía imposible pensar en la idea de dejar de hacerlo. Lo mismo ocurrió con otras tecnologías, formatos y plataformas, como la videocasetera,  el CD, el diskette, el teléfono de línea, el pendrive. ¿Todavía se usa el pendrive?

La web 2.0 tiene sus propias leyes y una, tal vez de las más importantes, es que se come a sí misma. Es una de las principales características evolutivas de la tecnología.

La frenética velocidad de desarrollo técnico que posibilita Internet, los millonarios negocios que se generan alrededor de cada nueva plataforma y nuestra inagotable sed de curiosidad como usuarios, que no dudamos en saltar en segundos a cada nueva plataforma de moda que aparece en la Web. Sobrevive el más apto, hasta que muere. Y así sucesivamente. Y lo más probable es que los ciclos de vida sean cada vez más cortos.

Hoy usamos Instagram, foursquare y jugamos al adictivo Candy Crush (antes Angry Birds, antes Farmville, antes…). Ahora la posta es filmar microvideos en Vine.

¿Qué vamos a usar mañana?

 

 

 

* el disparador e inspiración de esta nota fue una leída no hace mucho de Zanoni.

Digitales

 equipete en La Plata

El lunes 20 de mayo me levanté a las 7 de la mañana y mientras me preparaba el desayuno pensaba en lo que iba a poder hacer de todo lo que tenía para hacer. Era un inicio de semana complicado, tenía que estar en varios lugares casi que al mismo tiempo. Mientras me tomaba unos mates consultando mail, y redes sociales, en facebook un amigo me comparte un evento, una charla informativa por el lanzamiento del primer concurso para el desarrollo de Proyectos de Cultura Digital. ¿eh? ¿Y esto? Existe un Centro de Producción Digital en Argentina. ¡Qué bueno! Ah, y de la provincia de Buenos Aires. Bueno, vamos a ver de qué se trata. Voy un ratito, me dije y después vemos.

El martes 27 viajé a La Plata, a pasarme el día entero en el teatro Argentino de La Plata a morirme de frío de 8:30 a 21 horas. Bueno, así contado no suena muy bien, pero fue uno de los mejores días que pasé en años. Mucha y sincera buena onda en compartir de parte de los organizadores del concurso y lo mismo con el resto de los compañeros que buscaban ganar el premio para poder desarrollar el proyecto presentado y del que ya habíamos quedado finalistas.

Entre el 20 de mayo y el 27 de agosto pasó mucho más que tres meses, pasó todo un proceso de búsquedas, de contactos, relaciones, investigación, pasó que armé el proyecto y lo presenté, quedé finalista y el 27 ese proyecto fue uno de los ganadores.

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Estos son los apuntes que me hice para el pitch del proyecto que ahora ya empiezo a desarrollar y de a poco voy a ir contando.

Digitales
Plataforma para la conservación de obras de arte tecnológico

El objetivo general del presente proyecto es crear una plataforma on-line que permita la catalogación, conservación, archivo y acceso al patrimonio cultural de obras de arte digitales.

Inicialmente el proyecto se centrará en las prácticas de video arte y de arte sonoro.

Esta plataforma servirá, en una primera instancia, para el resguardo patrimonial de Bahía Blanca, ya que hasta el momento no se han generado mecanismos de conservación de obras de arte digital a pesar de la amplia trayectoria de esta disciplina en la ciudad.

Su contenido provendrá de tres nodos, generando de este modo una red local.

El nodo central lo constituye el patrimonio de obras del Museo de Arte Contemporáneo de Bahía. Otro incluye las obras de música electroacústica presentadas en el Festival Bahía [in] sonora y un tercer nodo está conformado por las obras de video arte correspondientes al Festival Latinoamericano de Cine Independiente Bahía Blanca (FECILBBA).

Es nodo central el MAC por ser el primer museo de arte contemporáneo del país, el primero en instalar una bienal de video arte y arte sonoro, siendo sede en todas las ediciones del festival acusmático Bahia in sonora, siendo parte también del FECILBBA.

A su vez, este proyecto constituye la primera etapa de una red que se expandirá en etapas, primero en otras ciudades de la provincia de Buenos Aires, y posteriormente al resto del país.

Con este proyecto se pretende:

Generar estrategias de resguardo de acuerdo a las características específicas de las obras .

Generar un protocolo de conservación de las obras.

Generar una plataforma on – line que funcionará a la vez como ente de conservación y archivo de consulta, con diversos grados de accesibilidad.

Cada obra propone una diferente estrategia de comunicación. Cómo se quiere exhibir, cómo se quiere reproducir, cómo se quiere relacionar o interactuar con el público. El registro de estas cuestiones por parte del artista es esencial en los procesos de conservación de las obras de arte digital. La información a través del registro mediante entrevistas con los artistas que incluya todas las especificaciones vinculadas con la adecuada reproducción de la obra tales como tecnologías empleadas en su creación, tecnologías empleadas/necesarias para su reproducción; tipo de licencia, planos de montaje en caso de ser parte de instalación, estándares mínimos de calidad, entre otros, constituirán los meta-datos que contextualizan la obra.

El equipo de trabajo estará conformado por:

Como asesores:

Ricardo de Armas, compositor de música electroacústica, artista sonoro y violoncellista, jurado en la primera bienal nacional de video arte y arte sonoro del MAC Bahía Blanca, coordinador general del festival Bahía[in]sonora.

Nicolás Testoni, videoartista, integrante del equipo de Ferrowhite, jurado en la primera bienal nacional de video arte y arte sonoro del MAC Bahía Blanca, coordinador del área visuales del festival Bahía[in]sonora.

En la implementación de la plataforma:

Victoria Ganuza, ingeniera en Sistemas de la Computación por la Universidad Nacional del Sur, se desempeña como programadora free lance.

Offline

love

Hoy llevé a hijo al jardín, volví, rápido miré los subject de los mails, algunos tuits y mensajes que tenía en facebook. No contesté nada me fui a la casa a prepararme un mate y recién después sentarme a responder y de a poco, mate de por medio, ir entrando en lo laboral.

No llegó a cortar la pava eléctrica que se me cortó la luz. Me asomo a la calle a ver si es general o es sólo en casa. No, es general. Bueno, termino de calentar el agua para el mate sobre el fuego. Voy al baño y toco la perilla de la luz como esperando que justo en ese momento vuelva o que tal vez con esa acción la luz va a volver. No, no vuelve.

Me siento con el mate, agarro el ipad, %15 de batería. Al rato ya tomé mate, ya se me murió el ipad, habría pasado una hora y algo, todavía no eran las 10 de la mañana.

A las 11 ya no sabía qué hacer y tenía mucho para hacer pero necesitaba luz e internet.

12 del mediodía ataque de abstinencia.

12.30 me conecto a internet. Reviso todo de nuevo, más mails, más mensajes en facebook, twitter. Vuelvo a dejar todo y me voy de nuevo por el mate. Cuando pasaba el agua de la pava al termo pensaba en esa pregunta de qué te llevarías a una isla desierta. Sin dudarlo me llevaría internet, una isla desierta pero con wifi y una notebook, una pc o una tablet.

Vuelvo con el mate a sentarme en la compu y me encuentro con esta nota en Pijama Surf.

Paul Miller

Paul Miller decidió, a sus 26 años, clausurar su intensa vida digital para envolverse en un arduo experimento; al final de está etapa el ex-célibe nos comparte sus lecciones y vivencias.

Una parte de mí estaría encantada con la posibilidad de presentarme como el protagonista de está crónica, pero no es el caso. En lo personal considero que Internet ha revolucionado la realidad humana, desde procesos cognitivos que se llevan a cabo a nivel neuronal, hasta múltiples hábitos sociales, patrones económicos y vértices de la conciencia. Sin embargo, también he presenciado el lado oscuro de esta apasionante herramienta: compulsividad, reemplazo digital de encuentros físicos, atracción desbordada por ‘vivir’ frente a una pantalla, etc.

De acuerdo a lo anterior, solo quiero aclarar que el desear que las siguientes vivencias fuesen mías se debe a que me intriga imaginar el efecto que ‘desconectarme’ de la Red, por un periodo largo, podría tener en mí –pero también porque si este caso fuese una anécdota personal, ello querría decir que mi castidad internetera ya habría terminado.

Paul Miller tenía 26 años, residía en Nueva York y, como es de suponerse, llevaba una intensa vida digital.  Tras haber circulado por distintos oficios, entre ellos diseñador web y escritor para medios de tecnología, contempló la posibilidad de tomarse un descanso de la vida que llevaba, empezando por desconectarse por completo de Internet. Para su sorpresa, y por si su motivación místico-existencial no fuese suficiente, recibió una oferta del popular tecnodiario The Verge –con el cual ya trabajaba como articulista–, para compartir actualizaciones desde su celibato digital, lo cual le evitaría tener que idear cómo ganarse la vida durante su año ‘sabático’.

A principios de 2012 yo tenía 26 años y ya estaba exhausto. Necesitaba un descanso de la vida moderna –esa rueda de hámster alrededor de las bandejas de entrada de tu correo electrónico y el constante flujo de información desde la WWW, que parecían consumir mi cordura. Quería escapar.

Pensé que tal vez Internet era un estado contranatural para los humanos, o al menos para mí […]. Dejé de reconocerme a mí mismo más allá de un contexto de ubicua conexión e infinita información. Me preguntaba qué más había en la vida. Quizá la ‘vida real’ estaba esperando para mí al otro lado del navegador.

Tras la oferta de The Verge, Miller decidió agregar un enfoque antropológico a su misión:

Como redactor de asuntos de tecnología me dedicaría a descubrir lo que Internet había provocado en mí a lo largo de los años. A entender la Red, estudiándola a distancia. No solo me convertiría en una mejor persona, sino que ayudaría a todos a hacerlo. Una vez que hubiésemos entendido las maneras en las que Internet nos ha corrompido, entonces finalmente podríamos contraatacar.

El comienzo de la aventura auto-impuesta fue radiante. Paul bajó de peso, escribió en pocas semanas medio libro, leía mucho, jugaba frisbee, andaba en bicicleta y la gente constantemente le remarcaba su buena apariencia. Su concentración mejoró de forma notable, con mucho mayor frecuencia lograba ‘vivir el momento’ y estaba mucho más atento a las necesidades de la gente a su alrededor, por ejemplo, su hermana. En síntesis, durante los primeros meses del ejercicio, todo indicaba que la hipótesis inicial era correcta, que abandonar la vida digital conllevaba algo así como la purificación del ser.

Con el tiempo las delicias de la castidad web comenzaron a diluirse.

Para finales de 2012 había aprendido a secuenciar la toma de malas decisiones sin estar en-línea. Abandoné mis hábitos positivos, y descubrí nuevos vicios off-line. En lugar de canalizar el aburrimiento y la falta de estímulos hacia el aprendizaje y la creatividad, me volqué al consumo pasivo y el retraimiento social.

Al parecer la clave a los problemas cotidianos (y existenciales) que enfrentamos actualmente no reside en nuestro potencial abuso de las tecnologías digitales, tampoco en las largas horas que dedicamos a redes sociales, foros, chats, o alguna de sus variables. De acuerdo con la experiencia de Paul, los malos hábitos que detectamos en nosotros no son en lo absoluto exclusivos de nuestra vida en línea. En el momento en que dejar Internet no fue más una novedad, entonces su palacio off-line se derrumbó.

Tal vez el problema radica en lo rutinario, compulsivo y automatizado que puede ser nuestro esquema de vida –sin importar que hayan o no tuits de por medio. De algún modo me remite al caso del adicto que al dejar de consumir su sustancia habitual cree que automáticamente todos sus problemas se resolverán, cuando en realidad el problema fundamental no es en sí su adicción (independientemente de que juegue un rol determinante), sino aquellos actos que la producen y los que son producidos por ella.

Si bien, como mencioné al principio, han surgido una serie de efectos negativos alrededor de la revolución digital –como suele suceder con prácticamente cualquier otro exceso–, lo cierto es que a fin de cuentas y desde un particular punto de vista, las tecnologías digitales son tan humanas o artificiales como cualquier otra cosa. En este sentido me parece genial un comentario que el teórico web Nathan Jurgenson le compartió a Paul: “Existe mucha realidad en lo virtual, y mucha virtualidad en la realidad”. Y es que en realidad no podemos disociarnos de nuestra esencia humana a pesar de estar inmersos en comunidades virtuales o recurrir constantemente a dispositivos móviles. Y a la vez, por más que vayamos a recluirnos a un bosque (lo cual les aconsejo ampliamente), en realidad nuestra percepción y la forma de procesar nuestro entorno está también permeado por nuestros hábitos digitales –a fin de cuentas Internet ha cambiado nuestra forma de entender las cosas.

En lo personal, a pesar de que este valiente joven neoyorquino concluyó que no se requiere abandonar la vida digital para sacudir tu conciencia y cimbrar tu vida en pro de la evolución, debo confesar que esta extravagante posibilidad no deja de intrigarme –quizá responda a una pincelada de romanticismo sepultado bajo millones de estimulantes bits. Pero también la historia de Paul me recordó la premisa que apunta a que somos capaces de andar nuestros respectivos caminos evolutivos respetando nuestro propio contexto: para practicar, por ejemplo, Zen, no es requisito raparte e irte a vivir a un monasterio en las montañas niponas. De hecho, tal vez el mayor reto frente al Zen para un joven occidental, digitalizado, expuesto a eufóricos flujos de data y miríadas de estímulos, radica precisamente en adaptar, y ejercer, esa filosofía de vida a su realidad cotidiana.

En fin, les recomiendo que lean las múltiples crónicas emitidas por Paul Miller desde su exilio de Internet –o que al menos reflexionen en ellas, ejercicio que posiblemente inducirá un auto-análisis de tu vida cotidiana y tus prácticas digitales. Supongo que al final lo que importa es ser capaz de observarte, de entender lo que estás haciendo, y de tener un sueño en la mira, sin importar lo que a este le depare. Recordemos que en el camino mismo está la recompensa (o algo así).

Twitter del autor: @paradoxeparadis 

Manifiesto de las narrativas transmedia

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Un grupo de profesionales e investigadores está difundiendo el Transmedia Manifesto, un documento que resume en 11 principios o tesis los fundamentos de las narrativas transmedia.

El arte de contar historias siempre ha estado sujeta a cambios. Mediante el proceso de digitalización y la convergencia de los medios de acompañamiento, ahora estamos a punto de dar un salto cuántico. Ya no somos espectadores, oyentes, lectores, usuarios o jugadores. Hoy, todos experimentamos, y esos roles y comportamientos cambian de acuerdo a la forma en que utilizamos y nos acercamos a estos medios.

Con esta realidad en mente, queremos aprovechar esta oportunidad para proponer once tesis sobre el futuro de la narración:

Thesis 1
Claiming reality
Fiction supersedes reality, becoming as immersive as possible.
Thesis 2
Rabbit holes
The story offers multiple entry points to the experiencer, depending on the medium and situation in which it is used.
Thesis 3
Story universe
The experiencer no longer follows one dramatic thread but chooses among several intersecting storylines, which merge into a single story-universe.
Thesis 4
Interactivity
Experiencers communicate with each other and with fictional characters thereby actively participating in the story and influencing its overall arc.
Thesis 5
Usergenerated content
The story-universe enables the experiencer to contribute creatively at selected points of the story.
Thesis 6
Transmediality
The story-universe does not limit itself to one single medium but takes advantage of the strengths of every medium to create something new out of their symbiosis.
Thesis 7
Location based storytelling
The experiencer becomes the vehicle of fiction by visiting real places where parts of the story-universe unfold.
Thesis 8
Lean back, lean forward
The story-universe attracts different types of experiencers by offering a variety of roles for more active and more passive media users.
Thesis 9
Infinitude
The story-universe has the potential to become a breeding ground for a neverending story through sequels, spin-offs and perpetual re-use of story-elements.
Thesis 10
Multipayment
The diversification of storytelling enables the freemium-payment-model, which prompts multiple contributions per experiencer.
Thesis 11
Collaborative work
The story-universe is developed in collaboration by a versatile and interdisciplinary team, whose range of skills can meet the demands of experience-based storytelling.

Me gustan mucho estos principios, son las búsquedas que vengo realizando en mis últimos trabajos. Historias contadas a través de múltiples medios, historias que parten de la localización.

Ahora, como hice yo, pueden firmarlo en la web del manifiesto.

“Los usos constructivos de internet son pocos” Noam Chomsky

NoamChomsky

“El telégrafo y las bibliotecas públicas tuvieron un impacto mucho mayor en las comunicaciones y el acceso a la información que internet.”

Eso le dijo a BBC Mundo Noam Chomsky desde el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), el mismo lugar donde en 1962 el informático John Carl Robnett Licklider concibió por primera vez la idea de una red global.

Activista político y ácido crítico del poder, Chomsky cree que las revelaciones del ex-analista de inteligencia Edward Snowden sobre el espionaje en Estados Unidos son una prueba de que los gobiernos pueden aliarse con las grandes corporaciones para usar la red contra los ciudadanos.

Considera, además, que los lentes de Google son “orwellianos y ridículos” y que internet puede aislar y radicalizar a las personas.

El académico que revolucionó la lingüística y ha escrito más de cien libros reconoce que la red puede ser valiosa y él mismo la usa todo el tiempo, pero desde su oficina en Cambridge, Estados Unidos, desmitifica su impacto y se pregunta sobre sus consecuencias.

Internet vs. telégrafo

“Internet representa un cambio, pero ha habido cambios mayores cuando uno mira el último siglo y medio”.

“La transición entre la comunicación que permitía la navegación a vela y la que permitió el telégrafo fue mucho mayor que la que generan las diferencias entre el correo tradicional e internet”.

“Hace 150 años si mandabas una carta a Inglaterra, la respuesta podía demorar unos dos meses, porque viajaría en barco, y quizás ni siquiera llegaría a su destino”.

“Cuando surgió el telégrafo la comunicación se volvió prácticamente instantánea, y ahora que tenemos internet es sólo un poco más rápida”.

Internet vs. bibliotecas

“Hace un siglo, cuando se instalaron bibliotecas públicas en la mayoría de las ciudades estadounidenses, la disponibilidad de información y el incremento en la riqueza cultural fue ampliamente mayor que el que genera internet”.

“Ahora no tienes que cruzar la calle para ir a la biblioteca, puedes tener acceso a información en tu propio living, pero la información ya estaba allí, cruzando la calle”.

“La diferencia entre internet y una biblioteca es más pequeña que la diferencia entre la ausencia de una biblioteca y una biblioteca… En la biblioteca además al menos puedes confiar en que el material tendrá cierto valor porque pasó por cierto proceso de evaluación”.

“Internet es una suma de ideas azarosas y es difícil distinguir entre lo que alguien pensó mientras cruzaba la calle y lo que otro estudió en profundidad”.

¿Más unidos o más separados?

“Caminar hablando por teléfono es una forma de mantenerse en contacto con otros, pero, ¿es un paso adelante o un paso hacia atrás?”

“Yo creo que probablemente sea un paso hacia atrás, porque está separando a la gente, construyendo relaciones superficiales”.

“En vez de hablar con las personas cara a cara, de conocerlas a través de la interacción, hay una especie de carácter casual de esta cultura en desarrollo”.

“Conozco adolescentes que creen que tienen cientos de amigos, cuando en realidad están muy aislados”.

“Cuando escriben en Facebook que mañana tienen un examen, alguien les responde ‘espero que te vaya bien’ y conciben eso como amistad”.

“Todavía no he visto ningún estudio, pero pienso que la nueva tecnología está aislando a las personas en un grado importante, está separándolas unas de otras”.

¿Más o menos abiertos de mente?

“Internet entrega acceso instantáneo a todo tipo de ideas, opiniones, perspectivas, información. ¿Eso ha ampliado nuestras perspectivas o las ha hecho más estrechas?”

“Yo creo que ambas. Para algunos las ha ampliado. Si sabes lo que estás buscando y tienes un sentido razonable de cómo proceder, internet puede ampliar tus perspectivas”.

“Pero si te aproximas a internet de manera desinformada, el efecto puede ser el opuesto”.

“La mayoría usa internet como entretenimiento, diversión. Pero de la minoría que la usa para adquirir información, lo que se puede ver es que las personas localizan muy rápidamente sus sitios favoritos y los visitan porque refuerzan sus propias ideas”.

“Entonces te vuelves adicto a esos sitios, que te dicen lo que estás pensando y no miras otros”.

“Eso tiene un efecto de auto reforzamiento; el sitio se vuelve más extremista, y tú te vuelves más extremista y te separas más de los demás”.
Sin secretos

“Sólo por propósitos comerciales, Google, Amazon y el resto están coleccionando enormes cantidades de información de las personas; información que yo creo que no deberían tener”.

“Rastrean tus hábitos, tus compras, tu comportamiento, lo que haces y están tratando de controlarte dirigiéndote en determinadas direcciones”.

“Y creo que lo están haciendo en niveles que exceden a lo que el gobierno hace. Así que el gobierno les está pidiendo ayuda”.

“Los más jóvenes, muy a menudo no ven ningún problema en esto. Viven en una sociedad y una cultura exhibicionistas, donde colocas todo en Facebook, donde quieres que todo el mundo sepa todo sobre ti. Así que el gobierno también sabrá todo sobre ti”.

¿Una tecnología neutra?

“Cuando los medios para hacer algo están disponibles y son fáciles de acceder, son tentadores y la gente, especialmente la más joven, tiende a usarlos”.

“Internet es una tecnología que está disponible, hay mucha presión por usarla, todo el mundo quiere decir ‘yo esto, yo lo otro’. Hay un componente de autovaloración”.

“Pero también hay toneladas de publicidad… Internet se mercadea a sí misma como un medio para comunicarnos y conectarnos, y hasta cierto nivel, eso es cierto: puedo contactar amigos auténticos en diferentes partes del mundo, en India, en Medio Oriente, en Chile, en cualquier lugar”.

“Y puedo interactuar con ellos de una forma que sería muy difícil por correo”.

“Pero por otro lado, Internet también tiene el efecto opuesto. Es como cualquier tecnología: es básicamente neutra, puedas usarla en formas constructivas o dañinas. Las formas constructivas son reales, pero muy pocas”.

Fuente: Animal político

Estás siendo observado

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Recientemente se supo que Estados Unidos accede a información de usuarios de los gigantes de Internet. Empresas como Microsoft, Google, Apple o Facebook eran conscientes de que las agencias accedían a sus servidores, según un informe oficial, aunque las compañías lo niegan.

La Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y el FBI han tenido acceso directo y de manera secreta a los servidores de gigantes tecnológicos como Microsoft, Google, Apple o Facebook desde los que han obtenido datos de sus usuarios que les permiten analizar y controlar sus movimientos y contactos, de acuerdo con un documento al que han tenido acceso The Washington Post y The Guardian. Ambos diarios coinciden en que todas las compañías cooperaron de manera consciente en esta iniciativa que se lleva desarrollando desde 2007, aunque las empresas citadas han negado tener conocimiento de la misma. La información desvela una nueva extensión de las prácticas de vigilancia secreta del Gobierno de Estados Unidos a través de PRISM.

Leo esas notas, leo en redes sociales lo que se dice del tema, linkeo con una serie que sigo desde que empezó y que hace poco terminó su segunda temporada y me cruzo con este texto de este blog:

“Sacás la tarjeta SUBE. Cada vez que la pasás y entrás al andén el sistema registra el lugar y el horario de tu ingreso. Luego, cuando la usás en la máquina del 106, el sistema también sabrá en qué móvil y a qué hora te subiste. Ahora tu actividad como pasajero queda representada por ese plástico y su código. Sabe a que estación entrás y a qué hora. Eso crea un historial, como el de tu compu cuando navegás por Internet.

Tu celular va saltando de celda en celda a medida que circulás. El sistema siempre sabe donde está. En tanto el teléfono móvil ya es parte de vos, el sistema sabe donde estás. Te representa. Si encima tenés el GPS activo te detecta con coordenadas casi precisas.
Te filman. Ahora además de semáforos y luces hay cámaras. En la vía pública y en la vía privada. Te graban. También traen software biométrico que te pueden reconocer, medir, copiar y pegar. Seguir. Si estás en Tigre te enfoca Massa y salís en C5N. Si estás en una plaza de Capital Federal te enfoca Macri y salís en lo de Graña.
En Facebook se mezclan tus relaciones familiares, laborales, sociales y el resto. Espacios que antes eran estancos, casi independientes, ahora se fusionan. Entonces resulta que tu ex compañero de la secundaria que no ves hace 15 años es compañero de trabajo de tu prima, la que vive en Francia.
Con las tarjetas de débito y crédito tus compras dejan de ser anónimas. Se pueden seguir, estudiar, analizar y listar. De hecho la AFIP puede cruzar tus datos impositivos con tus compras y consumos. Ni hablar de los supermercados, bancos y demás incesantes recolectores compulsivos de datos.
Entramos en la era de la Personalización Masiva. Como consecuencia de la creación de una inédita plataforma de interacción social mediante representaciones digitalizadas se genera una gran base de datos global y a la vez localizada, masiva y al mismo tiempo hipersegmentada, que permite el registro de la actividad de las personas, ciudadanos, consumidores y usuarios. Con el traslado de infinitos volúmenes de información hacia servidores en línea que posibilitan el almacenaje y disponibilidad de contenidos en cualquier momento y lugar, se crean registros que permiten su puesta en relación. Un espacio virtual donde cada individuo participante deja sus huellas y sus rastros. Todo puede ser registrado, administrado y analizado de forma prácticamente instantánea. “Sociedades de control”, las denominó el filósofo francés Gilles Deleuze.
¿A qué viene todo esto? A J.J. Abrams, el creador de Lost (la exitosa serie acerca de unas decenas de sobrevivientes de un accidente aéreo que quedan varados en una isla misteriosa), ahora produce una serie llamada Person of Interest. ¿De qué trata? Con todos estos datos que nombramos anteriormente y algunos más, un genio de las ciencias de la computación, Mr. Finch, crea un sistema, EL SISTEMA, para que el estado norteamericano, post atentado a las torres, pueda encontrar terroristas. El sistema cruza datos impositivos, financieros, grabaciones, patentes, señales de celulares, perfiles en redes sociales, antecedentes delictivos, educativos, profesionales, más antecedentes y va generando el perfil de cada persona. El cruce de variables que pueden resultar incriminatorias va cerrando el cerco sobre posibles sospechosos para que las fuerzas de seguridad actúen. El detalle, que hace al corazón de la serie, es que el sistema descarta todo el resto de la información que junta minuto a minuto sobre millones de personas que no son potenciales terroristas pero si posibles víctimas de otros delitos.
El genio informático no es otro que Michael Emmerson. El inigualable Benjamin Linus, el malo de Lost, que en esta oportunidad, parece, hace de bueno. Es más, de tan infoxicado que queda (intoxicado con información) le agarra una tremenda culpa por todos los datos que va desechando y se da cuenta que puede hacer algo para evitar esas muertes anónimas. Ya como independiente, luego de dejar de trabajar para el gobierno, mantiene un acceso clandestino al monstruo informático que creo y este le marca posibles víctimas de violencia. Para cumplir su misión de superhéroe preventivo contrata a un ex marine venido a menos para que sea su brazo armado. Al mejor estilo Steven Seagal en Nico y todas las otras, Jim Caviezel (John Reese en la ficción) pega, dispara, corre y deja malos por el piso para salvar diariamente a un X que corría riesgos y no lo sabía.
Con Lost, Abrams y sus guionistas crearon una nueva forma de narración propia de la era de la hipertextualidad, la no linealidad y la fragmentación. En Lost el pasado y el futuro se desarrollaban en el mismo instante, durante el presente. Con Person of Interest, Jota Jota Abrams se mete de nuevo en el intento de contar historias con nuevas herramientas y estéticas propias de esta nueva era digital.
La #PersonalizaciónMasiva en toda su expresión.”
Un poco más en Página 12 y esto recién empieza, ya se va a tomar real dimensión de la gravedad de este tema aunque Obama defiende la vigilancia masiva de las comunicaciones y quiere tranquilizarnos que esos registros no afectan “a nadie que resida en Estados Unidos”.

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Una historia que se cuenta con formas simples, se trata de la nueva historieta del diseñador Philipp Meyer.

Una historia que se cuenta sin tinta, texto o sonidos, sólo se requiere de la imaginación del lector.

En mayo presentó Life, un libro totalmente blanco diseñado para invidentes o débiles visuales. Una experiencia táctil que requiere del paso de los sensibles dedos por las texturas para entender la textura del papel. Distintos círculos componen los personajes de esta historia. Se trata de una técnica capaz de crear narrativas a partir de complejas abstracciones y la utilización del sistema de escritura braille.

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+ en: http://www.hallo.pm/life/

Un Terabyte de la era del Kilobyte

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Dos célebres artistas, la rusa Olia Lialina, pionera del net.art y el alemán Dragan Espenschied, se han convertidos en arqueólogos digitales. Su última hazaña ha sido recuperar del olvido 15 años de nuestra cultura en la red: los restos del desaparecido Geocities, uno de los primeros grandes servicios de alojamiento de sitios personales de la historia. Los dos artistas han rescatado el contenido de un archivo de un terabyte(…1.000 gigabytes) creando One Terabyte of Kilobyte Age (Un Terabyte de la era del Kilobyte), un importante logro informático y a la vez un estudio de la memoria digital, que se está convirtiendo en un testimonio de lo que fuimos en los primeros años de Internet. Sin embargo lo que One Terabyte of Kilobyte Age pone principalmente de manifiesto es el tema de la precariedad de los soportes digitales, un problema con el que nos tendremos que enfrentar en el futuro.

Olia Lialina y Dragan Espenchied

Antes de adentrarnos en el trabajo de Lialina yEspenschied, nos gustaría repasar algunas etapas de nuestra breve historia digital y en especial modo las extinciones a las que nos hemos enfrentados hasta el día de hoy.
Quizás mucha gente esté convencida de que los soportes digitales son la solución para la conservación de nuestra memoria y una seguridad para nuestro futuro. ¡Nada más lejos de la realidad! Si en la Piedra de Rosetta todavía podemos leer unos textos de hace más de 2000 años, esto con toda probabilidad no se repetirá con los archivos digitales. Por mucho que digan losexpertos en conservación, el usuario corriente de los soportes informáticos, a menudo no consigue ni siquiera abrir los documentos almacenados en su viejo ordenador. En la mayoría de los casos, después de 10 años un determinado soporte ha dejado ya de funcionar. La vida media de un CD o de una memoria no supera los 20 años, siempre y cuando se hayan conservados en condiciones óptimas.

En este sentido la posibilidad que el tradicional libro en papel en el futuro desaparezca en favor de los libros electrónicos es sin duda alguna, simplemente el primer paso para nuestra tan celebrada extinción. ¿Cómo se puede imaginar que losefímeros archivos digitales puedan ser vigentes dentro de 200 años? ¿Y qué quedará de nuestra cultura y historia cuando toda nuestra producción dejará de difundirse en los tradicionales soportes físicos?

Este escenario está confirmado por las cada día más frecuentes ‘defunciones’ en la red, empezando por el cierre en 2009 de Geocities. Tras ofrecer durante 15 años uno de los mayores servicios de alojamiento gratuito de páginas web, con más de 35 millones de usuarios, de un día al otro Geocities anunció su cierre y formateó sus servidores. En 1997 se posicionó como el quinto sitio más popular de la red. En junio de 1998 salió en la bolsa de valores electrónica NASDAQ y en el año2000 fue comprado por Yahoo por cuatro mil millones de dólares.

Y no es un caso único. Hechos parecidos se repiten con frecuencia. En mayo de 2011 cerró Poetry.com, un espacio dedicado a la poesía online con siete millones de usuarios, que además se caracterizaba por ser un servicio de pago. Desgraciadamente los ejemplos son numerosos: MobileMe, un servicio de hosting y almacenamiento de Appledesapareció el pasado verano y Splinder, la principal plataforma de blogs italiana, cerró repentinamente el pasado mes de enero, borrando en un momento algo más decuatrocientos mil blogs.

Toda plataforma tiene su declive. Geocities tuvo una decadencia acelerada, no tanto por la competencia de las emergentes plataformas de las redes sociales como MySpace, sino por la mala política de gestión del servicio por parte de Yahoo, que se enfrentó a los usuarios con decisiones impopulares, como suplantar la nomenclatura original de las direcciones de las páginas con nuevas terminaciones, que identificaban los usuarios por sus nombres. Cuando en 1994 nació Geocities, para familiarizar los neófitas de la red se introdujo un sistema de direcciones para las páginas personales que fuera al mismo tiempo una metáfora de los entornos urbanos reales. Por eso los usuarios alojaban sus páginas en ‘barrios’, que tenían una nomenclatura temáticas según los intereses de los propietarios. Los barrios más populares tenían nombres como Area51, para temáticas relacionadas con la ciencia ficción, Hollywood para los amantes del cine o Wall Street para aquellos interesados en financias y economía…

¿Qué ha quedado de todo esto? A pesar de que en la red existen plataformas de backup de sitios webcomo Internet Archive, estas no tienen una envergadura que permita volver a analizar un contenido tan grande como podría ser Geocities. En este sentido la iniciativa más potente es sin duda The Archive Team, surgido en 2009 de la mano de Jason Scott Sadofsky, uno de los más importantes investigadores de los archivos y la historia de la tecnología.
The Archive Team es ahora un colectivo de archivadores, programadores y escritores, que se dedican a la preservación de la memoria digital. Su primera acción fue crear un backup total de Geocities en el mismo momento en queYahoo anunció su inminente cierre. Para lograrlo utilizaron el software GNU Wget, una herramienta open source, que permite descargar enteros sitios web. The Archive Teamha puesto así en la red un archivo de backup de todo Geocities del tamaño de casi un Terabyte, disponible para la descarga en formato torrent.

Y es a este punto cuando entran en juego Olia Lialina y Dragan Espenschied, que deciden aprovechar este material, una fuente de inestimable valor documental, cuya desaparición hubiera significado el desvanecimiento de algo más de 15 años de historia de Internet. Un periodo que se caracteriza por la aparición de una de las primeras modalidades de expresión social en la red, a través de páginas muy estáticas, pobladas por miríadas de tradicionales y a menudo kitsch iconos animados en formato GIF, que Lialina ha reunido y analizado en su libro Digital Folklore y retratado en su ensayo Ruins and Templates of Geocities.

Antes de empezar a trabajar con la información de este inmenso archivo, Lialina yEspenschied tuvieron que dotarse de un disco duro de 2 Terabytes, donde descargaron el archivo original de Scott Sadofsky. No disponiendo de otras fuentes para la descarga que la de The Archive Teamtardaron unos seis meses. A partir de este momentoabordaron el estudio del archivo fijándose en lo que les interesaba: rescatar las páginas personales. Pronto se dieron cuenta de que el archivo original contenía muchos errores y documentos innecesarios y desarrollaron un software específico para corregirlos. El proceso, que requirió dos años, terminó a finales de 2012 con la difusión de un nuevo archivo torrent corregido, que permitió reorganizar todos los archivospertenecientes a cada página web, en sus respectivas carpetas. A partir de este momentohicieron público su proceso de trabajo que ha sido relatado detalladamente en Github.

“Creemos que Geocities pertenece a los usuarios y al público de Internet y nuestro objetivo ha sido devolver esta memoria a la red”, explica al Silicio Espenschied. Además de crear One Terabyte of Kilobyte Age para desplegar todo el trabajo que están desarrollando, acaba de lanzar One Terabyte of Kilobyte Age Photo Op, una especie de museo en imágenes que se va generando a través de un proceso automatizado. Desde el pasado mes de febrero un ordenador va extrayendo ininterrumpidamente las páginas personales de Geocities, convirtiéndolas en unas instantáneas que representan el aspecto original de los sitios web rescatados y terminan directamente en la página de Tumblr.

geocities proxy
“Se trata de un antiguo ordenador equipado con Windows 95 y el histórico navegadorNetscape, unas reliquias del siglo pasado, programadas para seguir rastreando autónomamente el archivo de Geocitiesrescatando todos los sitios en un proceso que se repetirá 72 veces al día hasta febrero de 2027”, revela Dragan Espenschied, explicando un procedimiento que se parece mucho a la excavación de unas reliquias arqueológicas digitales.

Mientras tanto este proyecto, que ha contado con el apoyo de la Swiss National Science Foundation y la Bern University of the Arts, se presenta hasta el 17 de junio, en The Photographers’ Gallery de Londres, donde las páginas exhumadas se proyectan progresivamente en un vídeo.
“Creemos que el Folclore Digital (Digital Folklore) debe ser accesible a todos los usuarios de hoy en día, pero entendemos que la creación de máquinas virtuales y servidores proxy para el manejo de estos datos no es una práctica al alcance de todo el mundo. Por esto consideramos que proponer esta información a través de unas capturas de pantalla sea una manera eficaz de mantener viva la historia de la red”, indica Espenschied.

Tras haber desarrollado también una visualización espacial en formato mapa de todo Geocities, gracias al software libre gdmap, que les ha ayudado también para identificar las anomalías del archivo original, Lialina y Espenschied se han interesados más en loscontenidos estéticos que en la imagen estructural, que consideran tan solo una representación visual del propio archivo.
A pesar de todo sí que hay artistas que han aprovechado este recurso para crear una representación funcional del material rescatado por The Archive Team. Un ejemplo entre todos es Deleted City del holandés especializado en visualización de datos Richard Vijgen.

Se trata de una visualización interactiva de todo Geocities, navegable según la original estructura de ‘barrios’ con las nomenclaturas clásicas basada en temáticas y nombres de ciudades.
El mapa es una herramienta hermosa y popular, pero Olia y yo somos críticos con estas visualizaciones. Poner el trabajo de cientos de miles de usuarios en una única imagen no es lo que perseguimos, ya que es similar a la actitud de las grandes empresas de Internet. Queremos mostrar el poder de la narrativa y la influencia cultural de los aficionados de Internet, que hoy en día se usan sólo como una broma o un mal ejemplo”, explica Espenschied.

“Finalmente en la red se crean iconos culturales que nunca se podrán borrar y que seguirán sobreviviendo”, continúa el artista, que pone como ejemplo la célebre dancing girl de Chuck Pointer o la paloma de Moss Brook Arts. “A pesar de todo la historia sólo la escriben Tim Berners-LeeMark Zuckerberg o Sergej Brin y estos últimos dos ni parpadearán en el momento de eliminar todo lo que no les ayuda a ganar dinero”, concluyeEspenschied.

Fuente: Roberta Bosco y Stefano Caldana en el  blog tecnología diario El País.

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map

Esa es otra cosa que aprendimos de su Nación, dijo Mein Herr, la creación de mapas. Pero nosotros la hemos llevado más lejos que ustedes. ¿Cuál  consideran que es el mapa más largo que pueda ser realmente útil?

Aproximadamente  de seis centímetros por kilómetro.

¡¡Sólo seis centímetros!! exclamó Mein Herr. Nosotros rápidamente hicimos seis metros por kilómetro. Entonces intentamos con  100 metros por kilómetroo.¡Y entonces vino la mejor idea de todas! ¡Hicimos un mapa del paìs, a escala 1 metro por 1 metro!

¿Lo han usado mucho?  pregunté

No se ha realizado aún, dijo Mein Herr, los campesinos objetaron que iba a cubrir el país entero y apagar la luz solar. Entonces, ahora usamos el país en sí mismo, como su propio mapa, y le aseguro que es igualmente útil.


–Lewis Carroll, Silvia y Bruno, 1893

¿Bahía Blanca smart city?

El siglo XXI está llamado a ser el siglo de las ciudades. Son verdaderas plataformas donde las personas viven y trabajan, donde las empresas desarrollan su actividad y en el marco de las cuales se prestan numerosos servicios. Ante este, las Administraciones públicas han de plantearse una evolución en los modelos de gestión de las ciudades. Para ello, la aplicación de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) se hace imprescindible y se traduce en el concepto Smart City.

¿Qué se entiende por Smart City?

Concepto novedoso aplicado a las ciudades en el que están presentes:
  • Administraciones públicas cuyo objetivo es ofrecer nuevos y mejores servicios.
  • Ciudadanos, pieza fundamental en el desarrollo de la ciudad.
  • Eficiencia energética y sostenibilidad, dirigido a un equilibrio con el entorno y los recursos naturales.
  • Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) como soporte y herramienta facilitadora para la provisión de servicios.

Contexto

  • El ciudadano (individual y privado o como colectivo, desde el punto de vista laboral o persona/ocio) es el receptor principal de los servicios que se ofrecen.
  • Los entornos (respaldados por sistemas tecnológicos) en los que se desarrolla la vida de la ciudad: hogares, empresas, movilidad, turismo, asistencia socio-sanitaria, etc.

Dejo el link al blog de José Fariña y su posteo crítico sobre el concepto de Smart City.

http://elblogdefarina.blogspot.com/2012/01/smart-cities-los-inventos-del-tbo.html

 

El proyecto Es bahía blanca va a estar trabajando en algunas de estas líneas.